A veces no sabes exactamente qué te pasa, pero sí sabes que algo no está como antes.
Que algo dentro de ti se ha movido.
Que hay un ruido constante en tu cabeza.
Que te cuesta más gestionar lo que sientes.
Que le das vueltas a todo y aun así no encuentras respuestas.
“No estoy bien, pero no sé por qué”
A veces es ansiedad.
Otras veces es tristeza.
Otras una sensación de vacío o desconexión difícil de explicar.
Si estás buscando una psicóloga en Valladolid que te ayude a entenderte, ordenar lo que estás viviendo y empezar a encontrarte mejor, estás en el lugar adecuado.
Puede que hayas llegado hasta aquí porque sientes que algo no va bien, aunque no sepas exactamente ponerle nombre.
Mi forma de trabajar parte de una idea sencilla: no todas las personas viven las cosas de la misma manera y, por tanto, no todas necesitan el mismo tipo de acompañamiento.
Por eso trabajo desde un enfoque integrador, combinando distintas corrientes terapéuticas en función de aquello que necesitas, el momento vital que estás atravesando y tu propio ritmo de aprendizaje.
Más allá de las etiquetas o de las técnicas concretas, lo importante para mí es entender qué te está pasando y encontrar la manera más adecuada de acompañarte en ese proceso. Con amor, con presencia, tal y como te mereces.
La terapia online se ha convertido en una forma eficaz, cómoda y segura de realizar un proceso terapéutico, permitiendo que puedas acceder a ayuda psicológica desde casa y mantener la continuidad de tus sesiones con mayor facilidad.
En realidad, el trabajo terapéutico es el mismo que en la consulta presencial.
Lo importante no es tanto el lugar desde el que haces la sesión, sino el vínculo terapéutico y el espacio de confianza que construimos juntos.
Las sesiones se realizan por videollamada en un entorno seguro y confidencial.
Para empezar las sesiones online solo necesitas algunas condiciones básicas que ayuden a que el espacio terapéutico sea cómodo y adecuado para ti.
Es recomendable utilizar un ordenador o una tablet, ya que permiten una comunicación más fluida y cercana que el teléfono.
También es importante disponer de una buena conexión a internet y buscar un lugar tranquilo, donde puedas tener privacidad y sentirte cómodo durante la sesión.
Muchas personas utilizan auriculares porque ayudan a mejorar el sonido y favorecen una mayor sensación de intimidad.
Además, suele ser útil tener cerca un cuaderno o material para anotar reflexiones o ejercicios que pueden surgir durante el proceso terapeútico.
Encaja mejor con tus rutinas exigentes de trabajo, familia u otras responsabilidades.
Es más fácil mantener la continuidad del proceso.
No importa dónde estés, si viajas o vives fuera.
Puedes seguir tu proceso sin interrupciones.
Aunque pueda parecer lo contrario, muchas personas se abren más desde un lugar seguro como es su casa.
Esto facilita el vínculo y el trabajo terapéutico.
El proceso es sencillo. No necesitas descargar programas complicados ni tener conocimientos técnicos específicos.
La cita puede reservarse directamente a través de Doctoralia y, una vez confirmada, recibirás toda la información para realizar la sesión.
El pago se realiza previamente mediante Bizum o transferencia bancaria y después recibirás un enlace privado para acceder a la videollamada.
Sí, la terapia online es igual de efectiva que la presencial.
Numerosos estudios científicos avalan la eficacia de la terapia online, como el de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) que afirma que la terapia online produce resultados clínicos equivalentes a los conseguidos en la terapia tradicional en consulta.
Es una duda muy habitual.
Al principio puede resultar extraño, pero suele durar muy poco.
En las primeras sesiones te acompaño también en esto, para que te adaptes al formato con naturalidad.
Y si en algún momento no te encaja, lo revisamos.
Es completamente normal.
De hecho, muchas personas llegan con esa sensación.
El proceso no es forzado.
Se construye poco a poco.
Y el formato de terapia online, en muchos casos, facilita precisamente eso.
No necesitas conocimientos técnicos.
Las herramientas que utilizamos son sencillas.
Y si surge cualquier problema, lo resolvemos sin complicaciones.
Sí. Las sesiones se realizan en un entorno privado y seguro, respetando la confidencialidad en todo momento.
Es el mismo nivel de seguridad que en la consulta presencial.
Depende de cada persona. No hay un tiempo estándar.
Algunas personas necesitan pocas sesiones y otras un proceso más profundo.
Lo iremos viendo juntos en función de tu evolución.
La frecuencia dependerá de cada proceso y de lo que necesites en este momento. Habitualmente, las sesiones comienzan siendo semanales, aunque esto puede ir adaptándose posteriormente según tu evolución y tus necesidades.
Empezar terapia no significa tener todas las respuestas ni saber exactamente qué te pasa.
Muchas veces significa simplemente reconocer que necesitas parar, entenderte y empezar a cuidarte de una manera diferente.
Y eso ya es un paso importante.